Akwanusagana

LOS ESENIOS: HEBREOS HIJOS DEL SOL abril 22, 2012

Filed under: Uncategorized — akwanusagana @ 3:56 am

Ruinas de Qumran

 

Mientras los fariseos y los saduceos se disputaban la supremacía religiosa, un grupo de judíos devotos se retiró al margen de la sociedad para refugiarse en el desierto, donde el aislamiento les permitiría aplicar con mayor eficacia las leyes mosaicas, cuyo espíritu creían interpretar mejor que los saduceos del Templo a quienes acusaban de entenderse con los romanos. Los miembros de este grupo disidente habitaban en diversas ciudades. El grupo de Qumran era el más intransigente en lo religioso y formó una comunidad espartana para llevar a cabo una reforma purificadora frente a la penetración insidiosa del paganismo en Judea.

La denominación de “esenio” no aparece en los Rollos, cuyos autores se definen a sí mismos como “Hijos de la Alianza”, “Hijos de Zadok” o “Hijos de la Luz”. En algún momento, los estudiosos se preguntaron si la filosofía contenida en los manuscritos pertenecía a esa comunidad o se trataba de una entidad separada.

Decidieron instalarse en el desierto por considerarlo un lugar más seguro para estar a salvo de las persecuciones. Además, Isaías 40 había profetizado la llegada del Mesías en el desierto, donde los esenios esperaban que se cumpliera el anuncio.

Según algunos autores, “esenio” es una palabra derivada de jasidim, aunque hay diversas versiones sobre el origen del nombre de la secta. Luego del descubrimiento de los Rollos del Mar Muerto, comenzó a circular una hipótesis que propone buscar la etimología de la palabra esenio en asaya, que significa terapeuta o sanador. Para otros, es la forma griega del hebreo jasya, que significa piadoso, santo.

También se cree que la traducción de “esenio” significaría médico, lo cual es coherente con las prácticas en el arte de curar que caracterizaron a la secta. Pero sus técnicas curativas no dependían del uso de hierbas y medicamentos, sino de un ejercicio espiritual para expulsar a los demonios que tomaban posesión del cuerpo del enfermo. Jesús empleaba el mismo método de curación.

Plinio el viejo fue uno de los más importantes cronistas de la época y los citó en su Historia natural como zerapeute, terapeutas. Indica que vivían en Jericó y Ein Geddi, cerca del Mar Muerto, zona que coincide con la ubicación de Qumran, y se manejaban de acuerdo con rígidas normas de obediencia y pureza, y tenían ritos de iniciación. Los bienes pertenecían a la comunidad y dedicaban sus días a la agricultura y las plegarias. Respetaban el shabat, las mujeres estaban excluidas de la comunidad y los hombres se mantenían célibes pues consideraban que el matrimonio era una distracción para los deberes religiosos, aunque tenían sus parejas para procrear en determinadas fechas del año, como modo de perpetuar la especie. Plinio los describe como seres melancólicos. Practicaban la adivinación y la interpretación de sueños, y eran conocedores de las prácticas médicas más avanzadas de su época, posiblemente aprendidas de los terapeutas egipcios.

Los esenios se consideraban curadores y remontaban su profesión a Sem, el hijo de Noé, quien había recibido de su padre los secretos de la naturaleza y las propiedades medicinales de las plantas y las piedras. Existe un tratado de medicina en el Sefer Afad, cuya autoría se atribuye a Saph el Joven, o el Sabio, basado en los conocimientos medicinales de los esenios. En el Libro de los Jubileos, encontrado en el Mar Muerto, se hace referencia a esos conocimientos médicos.

También Filón de Alejandría mencionó a los esenios en algunos de sus escritos, entre ellos, en Hypothetica. Calculó que eran unos cuatro mil, que habitaban en aldeas y subsistían gracias a la actividad agrícola, dedicando su tiempo al estudio y la interpretación de las escrituras. No tenían esclavos ni hacían sacrificios.

A su vez, Filón explica que durante el final del primer siglo de la era cristiana, la secta de los terapeutas egipcios estaba establecida en las cercanías del lago Mariotis, vecino a Alejandría, lo que plantea el interrogante sobre el destino final de los esenios que abandonaron Judea luego de la destrucción del templo de Jerusalén ¿serían los mismos esenios de Judea? ¿Se habrían refugiado en Egipto? Las coincidencias entre esenios y terapeutas son muy grandes: ambos estudiaron el Antiguo Testamento y redactaron libros de medicina. Escribían salmos, su número más importante era el siete y el cincuenta, y celebraban cada cincuentena de días un festival que duraba toda la noche. Tenían una significativa adoración por el Sol. Sus rezos matutinos comenzaban cuando el Sol aparecía en el horizonte oriental, lo que suponía dar la espalda al Templo de Jerusalén.

Dulitzky, Jorge (2007). Los Rollos del Mar Muerto y las Raíces Secretas del Cristianismo. Buenos Aires: Biblos, pp. 87-88.

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